La innegable verdad de que no hay ¿nada? que podamos hacer para parar al monstruo
No pretendo culpar a nadie, ni siquiera a mí mismo, de no querer afrontar la verdad. Es más, supongo que los psicologuillos estudiarán que es una estrategia vital como cualquier otra: ¿cómo se iba a permitir el ser humano ser consciente en todo momento del avance del 'mostro'? Pocos actos, o ninguno, cobrarían sentido en ese caso.Por poner algunos ejemplos para soltar en una fiesta donde está la chica a la que te quieres ligar:Si no lo han hecho ya, probablemente nuestros padres mueran antes que nosotros.
Algún día nos miraremos al espejo, nos costará reconocernos, y un escalofrío nos recorrerá la columna "Qué feliz/triste he sido","Ahora no sé muy bien qué hacer aquí".
Enfermaremos por última vez, nuestra última visión seguramente sea la de un hospital o cualquier lugar solo un poco menos inhóspito.
Y para acabar de joder la marrana, aunque inventen la fórmula de la eterna juventud (y de la no muerte, por tanto), el sol se acabará apagando.
Bien, ya os he cortado el rollo a todos.¿y ahora?Algunos afortunados vivirán sin que siquiera se les pase semejante desfachatez por la cabeza o entregarán su alma a cualquier religión baratuna, o en el mejor de los casos morirán jóvenes mientras duermen. Pero, ¿y el resto?. En España más del 20% no es creyente y muchos se hacen estas preguntas: juraría que no somos pocos los inadaptados, los que trastabillamos al aplicar la táctica del avestruz. Y si soy el único, no me lo digáis.De los rezagados, cada uno intenta crear su propio mundo a cada cual más sorprendentente. O no. Unos acuden a la filosofía
Los libros de autoayuda
O incluso a las sectas.
O a las putas.
Otros yacen juntos en el césped de algún parque cerrado, a altas horas de la noche. Abrazados, escondidos, miran al cielo. "Tú no morirás nunca". Se abrazan con fuerza, incapaces, porque solo quieren ser una persona. Y se abrazan con más fuerza, como si así lo fuesen a conseguir, entonces se ríen y de la risa se caen del banco. Empiezan a hacerse cosquillas. Ahora es cuando da igual la puta avestruz y la madre que la parió.
Mira, todo eso del Kundalini y del Tantra está muy bien. Pero me refiero a humor, mucho humor, del barato o del caro, con pavo o sin pavo; da igual: la gente que ríe siempre lleva la razón. ¿o quién, en su sano juicio, se hace preguntas estúpidas si se ha reído lo suficiente durante el día?
Cuando uno ríe sí que pierde el alma, en el mejor de los sentidos, y al carajo con la existencia.PD: Ah pero reírse no es solo enseñar los dientes. Y "reírse de" no es reírse. Tampoco nadie nos dijo que fuese fácil
PD2: La primera vez que me enamoré tenía 12 años y el advenmiento se confirmó tras pasar 3 horas riendo hasta la consumición.